Trabajadores de Fe y Alegría se desmarcan del paro y exigen respeto a sus salarios

Para un docente II, el costo una hora de clase es de 162,82 bolívares debido a que el Ministerio de Educación no ha aprobado los aumentos establecidos en la contratación colectiva
Los trabajadores de Fe y Alegría denunciaron las condiciones salariales y laborales del personal docente, obrero y administrativo, y se desmarcaron del llamado a un paro escalonado propuesto por sindicatos de todo el país y aceptado por el presidente de la Asamblea Nacional y mandatario encargado del país, Juan Guaidó.
El padre Manuel Aristorena, director general de Fe y Alegría, indicó que en Fe y Alegría nos hemos ayudado con el tema de la alimentación y medicinas, «pero llevamos prácticamente seis meses en un querer expresar la situación de verdadera tragedia que vive nuestro personal porque el salario no alcanza. Todos los docentes, no solo los de las escuelas de educación católica».
Por su parte, el docente y director de la escuela San José Obrero, Rafael Peña, indicó que no son sindicatos o están federados y por tanto continuarán en sus exigencias ante el Ministerio de Educación para que se respete lo establecido en la contratación colectiva con respecto a salarios y condiciones laborales.
«Reconocemos el esfuerzo diario y silencioso de directivos, docentes, administrativos y obreros. Nos quitamos el sombrero ante esa fidelidad al trabajo, a la educación y ante la suerte de los estudiantes. Pero esta situación no es sostenible en el tiempo», sentenció Peña.
La red de escuelas Fe y Alegría recientemente cumplió 64 años con presencia en 23 países y tres continentes. Además cuenta con un aproximado de 107 mil alumnos y más de 9 mil educadores.
El profesor destacó que los colegios oficiales han estado haciendo paros escalonados y los profesores se encuentran en la realidad de cumplir con esto o su misión, y no pueden. “Desde la directiva de Fe y Alegría y la AVEC ha entendido nuestra realidad como trabajadores y nos han acompañado en nuestras exigencias».
Peña además ejemplificó los bajos sueldos que perciben los educadores: «Para un docente II, el costo una hora de clase es de 162,82 bolívares. Exigimos respeto al tabulador, a la trayectoria y a la jerarquía docente».
«El no reconocer la realidad de la educación actual está siendo que se genere una mayor presión», aseveró Peña sobre la negativa del Ministerio de Educación de no asumir lo establecido en la contratación colectiva vigente, y que establecía un aumento salarial de 40% en noviembre de 2018 y otro del 20% en enero de este año.
«No hay un pronunciamiento oficial que nos diga por qué no se ha cumplido con lo establecido en las convenciones colectivas. No estamos pidiendo algo adicional. Estamos pidiendo lo que está establecido», manifestó el directivo.
Un niño importa
Noelbis Aguilar, directora nacional del programa de escuelas de Fe y Alegría, indicó que la asistencia escolar dentro de su red de escuelas está alrededor del 70% y que un 30% se queda en casa por falta de recursos.
«Un niño menos, nos importa», afirmó Aguilar.
Indicó que la deserción escolar en Fe y Alegría ronda el 2% y que el 15% del personal docente ha renunciado. «La calidad educativa ha desmejorado en estos momentos»
Además, señaló que para la organización es preocupante «la cantidad de niños que están quedando a cargo de terceros producto de la emigración, nosotros contabilizamos aproximadamente 8.904 jóvenes».
La directora del programa de escuelas destacó que esta situación «es importante reconocer, evaluar y que como sociedad nos debe ocupar. Son niños que se están formando sin el acompañamiento familiar completo y tienen implicaciones afectivas, cognitivas, que influyen en la educación a futuro».
Aguilar mencionó que si se desea un país distinto, «tenemos que cambiar las políticas educativas, que se tomen en cuenta a nuestros docentes. Cada vez vamos viendo vemos que nos va deteriorando las estructuras de las escuelas».
Educación en crisis
La presidenta de la Asociación Venezolana de Educación Católica (AVEC), Trina Carmona, dijo que la última reunión con personal del Ministerio de Educación se realizó el 14 de febrero, cuando fueron recibidos por una comisión presidida por Anibal Istúriz.
En esas reuniones y comunicaciones posteriores se ha declarado que no pueden sustituir trabajadores porque no hay personal debido a la migración o no cuentan con el nivel académico adecuado para la institución.
Moly Castillo, vicepresidente de AVEC, comentó que «se han retirado 8 mil trabajadores de nuestra institución, entre docentes, personal administrativo y obreros, pero no los hemos podido suplir porque nuestros salarios no son atractivos».
Al menos 44 mil trabajadores están adscritos a Fe y Alegría, y tienen problemas para la cancelación de sus pagos debido a los retrasos con la contratación colectiva. Carmona destacó que las ayudas que han conseguido son para alimentación de los alumnos o alguna actividad específica de alguna institución.
También dijo que hay centros que han hecho ajustes de horario o bloques de trabajo, sobre todo en educación media y técnica en alianza con las familias, debido al tema del transporte, falta de luz, agua.